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Título: Un viaje gastronómico por España.
A la venta en: Junio 2009.
Escritor : Mario Batali y Gwyneth Paltrow.
Editorial: Plaza & Janés.
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Psinopsis |
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Yo nací en Seattle. Mi familia es italoamericana, mezclada con algo de sangre francocanadiense. Sin embargo, si de comida hablamos, mi doctorado en vino y gastronomía lo conseguí en los años que pasé en España, durante el instituto. Mi padre, que trabajaba para la empresa Boeing, tuvo la oportunidad y la gran idea de trasladar a toda la familia al Madrid de 1975, con el postfranquismo apenas iniciado. Así pues, pasé gran parte de mis años de formación gastronómica de viaje por la península Ibérica. Aquí visité iglesias y bodegas, pero también los paradores, situados en magníficos edificios históricos, junto con mi hermano, mi hermana y nuestros padres. Así es como pasábamos los fines de semana, y así es como llegué a amar España. Ahora avancemos treinta años: actualmente dirijo dos restaurantes españoles en Nueva York, además de seis italianos, más tres restaurantes en Las Vegas y otros dos en Los Ángeles. A pesar de ello, debo decir que mis auténticas raíces culinarias se encuentran profundamente ancladas en el corazón de Castilla, por donde mi familia viajaba de manera cómoda y sin complicaciones, con un ojo siempre alerta en busca del mejor lugar para disfrutar de una tortilla de patatas o un pincho moruno. Cualquier sitio era bueno para cenar, desde los clásicos bares de tapas hasta los mesones donde la carta tenía por único plato el tostón asado. En los años setenta, la comida española era todavía la más sencilla de Europa, pero los clásicos y típicos platos regionales siempre se basaban en lo mismo: aceite de oliva y ajo. En Valencia había paella; en Madrid, cocido; y fideos y berberechos a la plancha en Galicia. Tenías todo tipo de restaurantes, desde sencillos lugares con un solo fuego donde se comía de pie hasta elegantes comedores y asadores de todas clases. En esta última década, España se ha convertido en líder mundial de la gastronomía de vanguardia, en representante puntera de la cocina molecular, un arte lleno de espumas, experimentación y provocación. Pero aun así, por mucho que me atraiga y me intrigue el nuevo estilo, siempre regreso a la clásica y consagrada tradición culinaria española, a los platos basados en los extraordinarios ingredientes autóctonos que han sido los hitos culinarios desde hace siglos. Así pues, ¿cómo es que acabé en un viaje por carretera con Gwyneth Paltrow, Mark Bittman (del New York Times) y Claudia Bassols? Hace un par de años, me fui de viaje durante un puente a Italia, para participar como invitado en un programa de Mark para la cadena PBS, llamado «Las Mejores Recetas del Mundo». El productor, Charlie Pinsky, junto con su equipo, Mark y yo, viajamos como sardinas en lata en un par de furgonetas y un coche desde Roma a la Toscana ida y vuelta. Allí paseamos a unas cuantas vacas de raza Chianina por un prado y cocinamos al estilo florentino (a la parrilla) algunos filetes de más de dos kilos. Mark y yo congeniamos como Fred Astaire y Ginger Rogers, o quizá debería decir como Starsky y Hutch, y nos dimos cuenta de que juntos podíamos crear un buen programa de televisión y a la vez pasarlo estupendamente. Charlie, que siempre ha adorado España, llevaba tiempo queriendo producir un programa sobre la comida y la cultura ibéricas, y pensó que mi experiencia española y mi pasión por todo lo que tuviera que ver con la comida, el vino, la cocina y la cultura me convertían en un inmejorable candidato para tender puentes entre España y los Estados Unidos de forma sencilla y divertida, pero a la vez bien documentada. Poco después de que Mark y yo nos embarcáramos en esta empresa, comenté la idea del programa en una cena entre amigos en Manhattan, y Gwyneth, una de mis compañeras de mesa, expresó inmediatamente su interés por participar. Ella también había pasado una temporada en España durante sus años de instituto, y mantenía una estrecha relación con su familia adoptiva (me dejó de piedra cuando empezó allí mismo a hablar en un perfecto castellano). Le planteé la idea de su participación a Charlie, a quien le encantó, así que organicé una reunión entre los tres, y ¡zas!: la serie de televisión «Spain, on the Road Again», estaba casi lista para comenzar. Después nos dimos cuenta de que dos tíos de Nueva York y una actriz oscarizada viajando juntos constituían un extraño trío para un rodaje televisivo: necesitábamos un cuarto jugador para hacer que el programa fuera más dinámico, y pensamos que sería bueno tener un auténtico nativo en el equipo. Entonces Charlie nos presentó nada menos que a la actriz Claudia Bassols, una explosiva y brillante catalana que habla seis idiomas con fluidez. Cambiemos de escena: ahora estamos en Madrid, durante la primera semana de octubre de 2007. En un coquetón jardincito del Hotel Santo Mauro celebramos una rueda de prensa para presentarle el programa a los medios de comunicación españoles. Durante aquella velada, los cuatro compañeros nos sentamos juntos para irnos conociendo mejor a lo largo de una agradable cena en Casa Lucio, uno de los restaurantes más frecuentados de la capital. Las piezas de este puzzle van encajando a la perfección: Mark Bittman, con su actitud de viejo cascarrabias, será un complemento excelente mi alegría a prueba de bomba (además, Mark come de todo, como yo). En cuanto a Gwyneth, yo sabía que estaría perfecta con su brillante sofisticación y su amor por la comida, la historia y el arte, pero además es muy entusiasta y curiosa, y no tiene miedo de hacer preguntas. Y Claudia, de quien todos esperábamos que fuera la experta en temas españoles, resulta que no ha estado en la mayoría de lugares previstos en nuestro itinerario, así que se muestra increíblemente interesada por seguir adelante. El viaje está preparado, y los integrantes son perfectos. Hemos escrito este libro para compartir contigo nuestro periplo y ofrecerte información sobre la gastronomía ibérica, así como grandes recetas y no pocas historias divertidas. Puedes leerlo de arriba abajo o, si lo prefi eres, ir picando entre páginas. En paralelo con el propio viaje, encontrarás una selección ecléctica de gente estupenda (queseros, chefs, arquitectos, etcétera), memorables comidas y aperitivos, una historia atractiva y algunos extractos de las conversaciones que mantuvimos los cuatro delante de las cámaras. Nos hemos divertido tanto plasmando en papel este viaje como cuando lo hicimos. Ahora, con sólo pasar la página, tú también puedes echarte a la carretera. |
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