MADEIRA, UNA ISLA EN AUTOBÚS. Introducción: Menos llegar a la isla que hay que hacerlo en barco o en avión como es lógico, lo más que aconsejable a la hora de recorrerla es utilizar el transporte público. Hay al menos tres compañías que con inicio y fin de recorrido en Funchal, capital de la isla, recorren esta en su totalidad. Este tipo de transporte es eficaz y barato. Se edita una guía de venta en los mismos lugares donde se venden los billetes que detalla recorridos y horarios de las distintas líneas. Dicho esto como introducción sigamos. Madeira. Es la princ1ipal isla de este archipiélago portugués situado en pleno Atlántico a una hora de vuelo de la Península. Tiene una forma “arriñonada” situada de Este Oeste y al menos con tres ambientes naturales muy diferentes entre si. Al ser una isla volcánica su parte central interior esta ocupada por altos montes y profundos barrancos que discurren hacia la costa en verdaderos toboganes naturales. La diferencia climática entre la vertiente Norte y la Sur es manifiesta. Estas dos característica (relieve y clima) hacen que la presencia humana tenga igualmente diferencias notables.

La costa sur desde Ribeira Brava hasta Santa Cruz y Machico es la zona más poblada incluyendo la capital Funchal que desde la misma costa se desparrama laderas arriba hasta alcanzar los 500 metros sobre el nivel del mar. No obstante una advertencia que incluye incluso a buena parte de la capital pese a estar pegada al mismo borde marítimo: “En Madeira...todo está en cuesta”. Esto que en 1principio puede resultar jocoso ha de tenerse muy en cuenta a la hora de desplazarse, sobre todo si se es de los que se llevan muchos trastos encima o se cuenta con alguna limitación física por pequeña que sea. Por el contrario, esta condición abrupta hace a la isla el lugar ideal para los aficionados al senderismo y demás caminatas campestres. Como visitar la isla. Primero lleve una guía, consiga información local y luego planifique a su gusto. Una vez dicho esto es aconsejable instalarse en la capital centro de la isla a todos los niveles, sobre todo contando con la posibilidad de desplazarse desde ese punto a cualquier otro de la isla de modo rápido y cómodo. Hoteles los hay de todo tipo y precio. Los más modernos están en la zona situada al Oeste de la capital formando un “barrio turístico” que llega hasta el Lido y que tiene por eje principal la Estrada Monumental. Igualmente se puede optar por los situados en el mismo centro de la ciudad más antiguos pero muchísimo más baratos en ocasiones. Una vez instalados, lo primero y aconsejable es conocer Funchal callejeando, comenzando si así se desea, por su paseo marítimo que sirve de enlace entre el ambiente del puerto y el de ciudad propiamente dicho. El puerto es un conglomerado de oferta turística desde restaurantes de todo tipo a ofertas de ocio variadas. Desde Avenida de Mar e das Comunidades Madeirenses por el Palacio de San Lourenço se llega hasta la Plaza de la Catedral, verdadero centro de la ciudad. A la izquierda de esta plaza se desarrolla la parte más moderna de la misma con la Avenida Arriaga como eje y hacia la derecha, la ciudad antigua que por la Rua do Aljube nos lleva hasta el Barrio del Carmo y el mercado de los Labradores. La calle Arriega, el Teatro Municipal y su café y algún otro establecimiento de este tipo es el ambiente ocupado por el pijerio de la ciudad que resulta curioso e interesante de visitar. Mucho más atractivo para los gustos populares y de cotilleo turístico, resulta la parte antigua donde es obligada una visita al mercado de los labradores. sobre todo para los amantes de las plantas y las flores.