Con su
cuarto disco entre manos y tras casi
diez años de carrera, ya no vale hablar
de La Sonrisa de Julia como "promesa",
La Sonrisa de Julia es desde hace tiempo
una firme y positiva realidad, un grupo
con sonido propio y personalidad, con
actitud, con ideas y a la búsqueda
constante de la mejor canción. Todo ello
lo vuelven a demostrar en este El hombre
que olvidó su nombre, en el que su rock
refinado y elaborado permuta con unos
arreglos imaginativos y de mucha altura
que llegan acompañados de una excelsa
producción , este disco será uno de los
mejores lanzamientos de 2011. La Sonrisa
de Julia combina canciones en las que
juegan con las relaciones sentimentales
pero con nuevos enfoques, escondiendo
interesantes reflexiones personales
("Ábreme", "Puedo", "Loco") o
consideraciones sobre el paso del tiempo
("Extraño"). Mientras, otro bloque es
reflejo de los ingratos días que
vivimos, y el grupo toma partido,
apuesta por el individuo, por elegir tu
propio destino ("Mundoalrevés"), por
alzar la voz contra el consumismo y la
opresión urbana ("El hombre que olvidó
su nombre"), o contra ese mundo que nos
venden como el perfecto ("América"). El
hombre que olvidó su nombre llega, en
definitiva, cargado con excelentes
canciones de verdad.